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Disco Duro 3.5" 1 TB (1024 GB) Western Digital, 64 MB Cache, interfaz SATA 600 - 108,9 €


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POR QUE SE PIERDE CAPACIDAD EN UN DISCO DURO (NO COINCIDE SU CAPACIDAD UNA VEZ INSTALADO CON SU CAPACIDAD NOMINAL)

Muchas veces nos hemos preguntado por qué la capacidad de disco que nos muestra Windows no coincide con la capacidad real de nuestro disco.

Bien, esto se produce por un motivo. Windows muestra el tamaño utilizable de este. Cuando formateamos un disco se crea una zona llamada FAT en la que se almacena la información de situación de los diferentes clusters del disco. Este espacio no es un espacio fijo, sino que depende de varios factores.
Uno de estos factores es el tamaño del disco. Es decir, que cuanto mayor sea el disco más grande es este sector.
El otro factor que interviene directamente en el tamaño de esta zona es el tamaño de dichos cluster. En una partición FAT32 el tamaño de estos cluster suele ser de 32KB (ocho sectores de 512B cada unos), por lo que tiene que guardar las coordenadas (por así decirlo) de estos cluster. Pero en particiones NTFS estos cluster pueden llegas a ser de tan solo 512B (es decir, que cada cluster ocupe tan solo un sector), lo que hace que para el mismo tamaño de disco el número de cluster que hay que referenciar se multiplica por ocho, con el consiguiente aumento del tamaño de la FAT.

Esto, que en un principio puede parecer un grave inconveniente y una gran desventaja del sistema NTFS frente al sistema FAT32 no lo es en la práctica, ya que tenemos que considerar la gran cantidad de espacio que se desperdicia en una partición FAT32. Para que nos hagamos una idea, un archivo que ocupe 1KB en una partición NTFS estaría ocupando 1KB (dos cluster de 512B), pero en una partición FAT32 ese mismo archivo estaría ocupando 32KB (solo la cuarta parte de un cluster), por lo que se estarían desperdiciando 31KB. Esto es debido a que la división mínima de gestión del disco duro es el cluster (es decir, que un cluster es indivisible y es el espacio mínimo que ocupa un archivo o una parte de este).

Si estudiamos bien lo dicho en el párrafo anterior, veremos que realmente el espacio que perdemos por el mayor tamaño de la FAT en una partición NTFS lo vamos a recuperar con creces con el tamaño que no vamos a desperdiciar conforma vaya aumentando la información grabada en nuestro disco duro. Y hay que tener muy en cuenta que son cientos, por no decir miles, los archivos menores de 32KB que se generan en nuestro sistema.

En el caso de algunos ordenadores (sobre todo de marca), suelen utilizar una partición oculta en la que está grabada la información de recuperación (sistema operativo, drivers, etc). A esta partición se la conoce a veces como Recovery Partition.

Otro motivo que puede llevar a confusión (aunque en este caso no se trata de una pérdida de capacidad, si no de medir esta de forma diferente) es la diferencia existente entre la forma de medir la capacidad de los discos que emplean los fabricantes de estos (algunos) y el propio Windows o FDISK. Mientras que los fabricantes de discos normalmente utilizan el sistema decimal para determinar la capacidad de un disco, según el cual un GB equivale a 1.000.000.000 de bytes, tanto Windows como FDISK y otros sistemas utilizan un sistema binario, según el cual un GB es igual a 1.073.741.824 bytes. Esto hace que por un simple proceso de división, ya que el número de bytes que contiene un disco si que es un número fijo, según el sistema que empleemos nos va a resultar que para un disco con 250.000.000.000 de bytes obtengamos una capacidad de 250GB (para el fabricante) y de 232.83GB (para Windows), que resulta de dividir 250.000.000.000 bytes que tiene el disco entre 1.073.741.824 bytes que (en un sistema binario) tiene un GB. Evidentemente, cuanto mayor sea el disco más grande va a ser esta diferencia.

Pero hay otras formas de ''perder'' espacio en nuestro disco duro, aunque en estos casos ese espacio si que está, aunque no lo tengamos como disponible.

Una de ellas es la gran cantidad de archivos que se generan como ocultos, lo que hace que pensemos que tenemos mucho menos espacio ocupado del que realmente tenemos. Estos archivos ocultos van desde temporales a copias de actualizaciones y grandes archivos (por su tamaño), como, sobre todo, el archivo de paginación (Pagefile.sys) o el archivo en el que Windows guarda los datos de hibernación del sistema (Hiberfil.sys). Hay que tener en cuenta que entre estos dos archivos, que son ocultos y de sistema, suelen ocupar más de 1GB de espacio en disco (en el mejor de los casos), y que son además archivos que el sistema necesita para poder funcionar.

También hay un punto que debemos tener en cuenta. Cuando realizamos una descarga de Internet este archivo pasa mientras que se está descargando a un fichero temporal. Pues bien, este fichero temporal se crea con el tamaño total del archivo que vamos a descargar en el momento que elegimos descargar, independientemente del tamaño real que hayamos descargado. Esto quiere decir que si hemos elegido descargar un archivo de 750MB, aunque solo tengamos descargados 2MB en el disco duro ya están ocupados los 750MB (bueno, mas que ocupados, están reservados, pero no nos aparece ese espacio como disponible, sino como ocupado).

Y por último, pero no menos importante, hay que considerar la posibilidad de una avería en nuestro disco. Esta puede ir desde sectores no utilizables hasta una mala información en la FAT.

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Tipos de formatos que se pueden dar a un disco duro. FAT, FAT32 y NTFS


Un disco duro está formado (en lo que a guardar la información se refiere) por una serie de discos de metal magnetizado, que es donde se va a guardar la información. Pero estos discos hay que prepararlos primero, dividiéndolos en espacios de un tamaño utilizable, indicando las coordenadas físicas de esos espacios.

El nombre que reciben esos espacios es sectores, y cada sector tiene un tamaño (capacidad) de 512 bytes. Estos sectores se referencia luego para su utilización por el disco al que pertenece, la cabeza que lo controla y el sector físico. Pero la unidad mínima que utilizan los sistemas operativos no es el sector, sino el clúster, que está formado por varios sectores (la cantidad de estos varía dependiendo del tipo de formato, de la capacidad del disco y del SO utilizado).

Pues bien, el proceso necesario para realizar esta operación recibe el nombre de Formateo.

Este formateo es de dos tipos diferentes:

Formateo físico:

Este tipo de formateo, también llamado Formateo de bajo nivel es el que define el tamaño de los sectores, así como su ubicación en los discos. En los discos duros este tipo de formateo no suele ser necesario hacerlo por parte del usuario, ya que los discos duros vienen ya con el formateo físico hecho de fabrica.

Es un tipo de formateo que no se hace a través del sistema operativo o utilidades de estos SO, sino que hay que hacerlo a través de unos programas específicos para ello, generalmente proporcionados como utilidades por los propios fabricantes del disco. Además, este formato no se suele perder, salvo por averías causadas por campos magnéticos, elevadas temperaturas o por un problema físico en el disco duro.

Es un tipo de formateo muy lento, pudiendo llegar a tardarse en el varias horas (dependiendo, claro está, del tamaño del disco). Hay que aclarar que una vez realizado un formateo físico es totalmente imposible recuperar nada de lo que hubiera en el disco anteriormente.

Formateo lógico:

Este es el tipo de formateo que si que solemos hacer. Aquí hay que hacer una diferenciación:

Cuando hemos formateado el disco, la información de este formateo se guarda en los sectores de inicio del disco. En estos mismos sectores, que se conocen en su conjunto como sectores de arranque, cuando grabamos algo en el disco, se guarda también la información de los clúster que ocupan estos archivos. Pues bien, hay un tipo de formateo, llamado formateo rápido que en realidad lo único que hace es eliminar esta información. Esta operación, mal llamada formateo no es tal, puesto que no hace una revisión del disco, tan solo se limita a eliminar la información del contenido de los clúster.

Como ya hemos dicho, estos sectores de 512 bytes se agrupan para su utilización efectiva en clúster, que es la unidad real más pequeña que nuestro sistema va a utilizar. Cada clúster pertenece solo a un determinado archivo, y este a su vez puede estar compuesto por uno o más clúster (tantos como sean necesarios para albergar la totalidad del archivo).

Un formateo tiene en realidad varias funciones:

Por un lado reescribir la tabla de particiones, que es donde se guarda la información sobre los clúster que forman esta.
Por otro lado, examina los sectores que componen el clúster en busca de errores. Si encuentra algún error, marca el clúster como no utilizable, evitando que se pueda escribir en el, con la posible pérdida de datos que esto supondría.
Y por otro lado, determina el tamaño del clúster (cantidad de sectores que lo componen).

Este es un dato muy importante, que depende del sistema operativo que utilicemos y del tipo de partición empleada, ya que como hemos visto, un archivo se aloja en uno o varios clúster, dependiendo de su tamaño, pero cada clúster pertenece a un solo archivo, por lo que el espacio sobrante se desperdicia.

Para que entiendan esto mejor, imaginemos un clúster de 4Kb (8 sectores). Pues bien, si grabamos un archivo de, por ejemplo, 1Kb, este va a ocupar el clúster completo, desperdiciándose los restantes 3Kb.

Vamos a ver a continuación los diferentes tipos de formato utilizados en sistemas operativos basados en DOS / NT.

FAT:

Lo que conocemos por FAT es realmente FAT16. Es el sistema de archivos introducido por Microsoft en 1.987 para dar soporte a los archivos de 16bits, no soportados por versiones anteriores de FAT. Este sistema de archivos tiene una serie muy importante de limitaciones, entre las que destacan el límite máximo de la partición en 2Gb, el utilizar clúster de 32Kb o de 64Kb (con el enorme desperdicio de espacio que esto supone) y el no admitir nombres largos de archivos, estando estos limitados al formato 8+3 (ocho dígitos de nombre + tres de extensión).

FAT32:

En 1.996, junto con la salida al mercado del Windows 95 OSR2, se introduce el sistema de archivos FAT32, para solucionar en buena parte las deficiencias que presentaba FAT16.

Entre estas se encuentra la de superar el límite de 2Gb en las particiones, si bien se mantiene el tamaño máximo de archivo, que es de 4Gb.

Para solucionar este problema, FAT32 utiliza un direccionamiento de clúster de 32bits, lo que en teoría podría permitir manejar particiones cercanas a los 2 Tib (Terabytes), pero en la práctica Microsoft limitó estas en un primer momento a unos 124Gb, fijando posteriormente el tamaño máximo de una partición en FAT32 en 32Gb. Esto se debe más que nada a una serie de limitaciones del Scandisk de Microsoft, ya que FAT32 puede manejar particiones mayores creadas con programas de otros fabricantes. El tamaño del clúster utilizado sigue siendo de 32Kb.

El paso de FAT16 a FAT32 se tenia que realizar en un principio formateando el disco, situación que se mantuvo hasta la salida de Windows 98, que incorporaba una herramienta para pasar de FAT16 a FAT32 sin necesidad de formatear el disco.

Estos dos formatos, a pesar de sus inconvenientes, tienen una gran ventaja, y es que son accesibles por una gran cantidad de SO, entre los que destacan Unix, Linux, Mac OS...
Esta compatibilidad es mayor en FAT16 que en FAT32.

NTFS:

El sistema de archivos NTFS, o New Technology File System fué introducido a mediados de 1.993 en Windows NT 3.1, y utilizado por Microsoft solo en sus sistemas profesionales hasta la salida de Windows XP, que fue el primer SO de uso doméstico que lo incorporó.

Este sistema de archivos permite por fin gestionar archivos de más de 4Gb, fijándose el tamaño máximo de estos en unos 16Tb. También permite un tamaño mucho mayor de las particiones, pudiendo utilizar particiones de hasta 256Tb.

Utiliza clúster de 4Kb (aunque se pueden definir de hasta 512bytes, es decir, 1 sector por clúster). Esto permite un aprovechamiento del disco mucho mayor que en FAT16 o en FAT32, pero tiene un inconveniente, y es el de que en ese caso se necesita un espacio del disco bastante grande para guardar la información del formato. Hay que pensar que con este sistema, a igualdad de espacio (32Kb) tenemos ocho clúster, en vez de uno solo. Esto en la practica quiere decir que para un archivo de 32Kb hay que guardar 8 direcciones en vez de una sola.

Los discos formateados en NTFS no son accesibles desde MS-DOS, Windows 95, Windows 98 ni por otros SO instalados en discos bajo sistemas FAT16 o FAT32. Se puede pasar una partición FAT32 a NTFS sin pérdida de datos, mediante comandos de consola. Hay que dejar bien claro un tema: NO es posible pasar de un formato de nivel superior a uno de nivel inferior sin eliminar la partición y volver a crearla. Podemos pasar mediante software de FAT16 a FAT32 y de este a NTFS, pero no a la inversa.

Sistemas para formatear:

El sistema para formatear un disco (o mas bien debemos decir en este caso una partición) difiere del tipo de partición de que se trate.

Particiones FAT16:

En este caso, una vez creada la partición (mediante el comando de MS-DOS Fdisk), formateamos con el comando FORMAT, añadiéndole la extensión /S para que se realice la carga del sistema operativo y poder utilizar esta partición si es que la vamos a utilizar como partición de arranque.

Partición FAT32:

El procedimiento es el mismo que en el caso de FAT16, salvo que al ejecutar Fdisk debemos utilizar la opción Compatibilidad con discos grandes.

Desde Windows XP y Windows Vista es posible formatear una partición en FAT32 directamente desde el sistema, siempre y cuando esta sea menor de 40Gb.

NTFS:

Dado que este tipo de particiones se utilizan en Windows XP y Windows Vista (también se utilizan en las versiones Server, pero en estos tutoriales nos referimos solo a las versiones de uso doméstico), lo mejor es crear tanto la partición como formatear directamente en el proceso de instalación de Windows, utilizando las herramientas que a este efecto Microsoft incluye en dicho instalador.

También podemos formatear una partición desde el propio sistema, siempre y cuando no se trate de la partición activa (la que contiene el sistema operativo).

Otros tipos de particiones:

Hemos visto las particiones utilizadas por sistemas operativos basados en MS-DOS y en Windows, pero existen otros sistemas operativos que utilizan otro tipo de particiones.

los más nombrados son:

LINUX, que utiliza particiones del tipo ext2, ext3, ext4, JFS, ReiserFS y XFS.
Desde ellos se puede acceder a particiones FAT16, FAT32 y en algunos a NTFS.

Mac OS, que utiliza particiones del tipo HFS y HFS+.
Este tipo de formato puede acceder a particiones FAT16.

La venta de discos duros multimedia baja como consecuencia del cierre de Megaupload

Nadie pudo pensar, que el cierre de una página web, pudiese originar tantas repercusiones a tanta escala como ha causado el conocido cierre Megaupload. Y es que la popular web de intercambio de archivos online (que hace unas semanas fue cerrada por el FBI) era uno de los sitios preferidos por los internautas para compartir archivos. Tras el cierre de este sitio, otras webs similares (por temor a correr su misma suerte), comenzaron a borrar los contenidos que almacenaban en sus servidores con derechos de autor. Lo que llevó a cientos de miles de usuarios, a dejar de descargar estos archivos, o a usar otras alternativas como los programas P2P.

De un día para otro, la cantidad de usuarios que han dejado de descargar películas y música, ha descendido de manera estrepitosa, lo que amenaza de forma directa a determinados productos y servicios que se nutrían de estas descargas. Como las conexiones a internet, la venta de discos duros multimedia (donde los usuarios almacenaban películas y música), etc.

Esto hace pensar, que en poco tiempo, determinados sectores que se beneficiaban de las descargas, empiecen a sufrir pérdidas por el descenso o bajas de usuarios que ya no necesitan contratar determinados servicios, o comprar ciertos productos para descargar o almacenar estos contenidos. ¿Quién dijo que la piratería hacía perder dinero?, es posible que las empresas de contenidos pierdan dinero, pero está claro que a otras les hace ganar mucho.

Supongo que en breve, estas compañías que hasta ahora hacían su agosto, se pronunciarán en contra de las leyes que ahogarán sus ventas, y sino tiempo a tiempo.

Y tú, ¿piensas que la industria del cine y las compañías cinematográficas saldrán beneficiadas con todo esto, al esperar que la gente compre más música original o vaya más al cine, o por el contrario, este cerco que tienen estas compañías y el estado, a los usuarios que descargan o descargaban contenidos con derechos de autor, no va a funcionar y solo causará más furia entre estos usuarios?

¿Qué es un disco duro de estado sólido, SSD?

El SSD (solid state drive) es un dispositivo de almacenamiento de datos que usa memoria no volátil (NAND) tales como flash, o memoria volátil como la SDRAM, para almacenar datos, en lugar de los platos giratorios encontrados en los discos duros convencionales. Aunque técnicamente no son "discos" a veces se traduce erróneamente en español la 'D' de SSD como 'Disk' cuando en realidad representa la palabra 'Drive', que podría traducirse como unidad o dispositivo.

Características

Una unidad de estado sólido es un dispositivo de almacenamiento secundario hecho con componentes electrónicos de estado sólido para su uso en computadoras en reemplazo de una unidad de disco duro convencional, como memoria auxiliar o para la fabricación de unidades híbridas compuestas por SSD y disco duro.

Consta de una memoria no volátil, en lugar de los platos giratorios y cabezal, que son encontrados en las unidades de disco duro convencionales. Sin partes móviles, una unidad de estado sólido pretende reducir drásticamente el tiempo de búsqueda, latencia y otros, esperando diferenciarse positivamente de sus primos hermanos los discos duros.

Al ser inmune a las vibraciones externas, lo hace especialmente apto para su uso en computadoras móviles (instaladas p.ej. en aviones, automotores, notebooks, etc.).

Los discos duros sólidos son el futuro del almacenamiento